¿Y si llega el final?

El sábado, pasé el día con la mejor persona que he conocido jamás y a la que quiero tanto. Siempre que estoy con ella, mi mundo cambia. Su mera compañía, hace que me olvide de todos los problemas que tengo, de todas mis comeduras de cabeza y de todo lo que me gira en la cabeza todos los días del año. Consigue que sea capaz de estar feliz durante todo ese tiempo y que me sienta bien. Como le dije a ella, me da vida.
Pero hay un problema en esto y es que cuando vuelve a desaparecer de mi alrededor, vuelvo a pegarme con la realidad y parece que cada vez, me da un tortazo más fuerte.
Empiezo a volver a darme cuenta de que ella es solo un momento de paz en medio de todo el caos de mi mente. Esta vez, fue más duro de lo normal y no sabría por qué, pero me ha llevado a estar muy decaído y ausente, sin comer hasta que llega el lunes.
No dormí bien y me desperté entre el sábado y el lunes, siempre a las 4 de la mañana, para no dormir más. Una coincidencia lo de la hora, sin más. Pero fue tan dura esa mañana... Me levante ya llorando, teniendo que esconderme para que no me vieran así, una vez más y tramando en mi cabeza algo que hoy, sintiéndome algo mejor, me hace sentir raro.
Tenía la idea clara de acabar con todo. De coger un bus hacia alguna parte del norte de la isla y lanzarme, para dejarlo todo atrás finalmente. No es la primera vez que lo pienso e incluso si conociera una forma que fuera 100% segura, de que no iba a sufrir, ya lo habría hecho hace tiempo. Pero lo de este lunes...
Lo tenía muy claro en mi cabeza y no pensaba en nada más. En un momento que salieron mis padres y me quedé solo, me senté en el suelo con mi perrita y entre lágrimas le dije que lo sentía y le quería. Parecía entender que pasaba algo y no dejó de actuar algo extraño. Escribí una carta que pensaba mandar en un email programado, a la persona que más quiero, en la que pedía disculpas a parte de mi familia y a ella y le decía por última vez, lo que había sido estos 7 años, para mí.
Creo que algo en mí ya sabía que esto iba a pasar, porque la noche del sábado, cuando me dejó en casa, le di un colgante de estos de corazón que se parten y cada persona se queda una mitad y lo que me salió decirle fue "Para que no te olvides de mi". No lo sé...
Volviendo al lunes, cuando acabé esa carta, me quedé como paralizado delante del ordenador y mis padres volvieron. No sé que me pasó, pero empecé a sentirme más relajado y esa idea, aunque seguía ahí, se fue alejando. No sé aún a día de hoy que impidió que hiciera una locura...
No se lo he contado a nadie, ni si quiera a ella, porque me avergüenza y por miedo de que piensen que estoy loco y se alejen de mí, cuando ya me siento demasiado solo.
No hay nada que me motive a vivir, así que aunque esté más relajado, sigo viéndolo como una vía aceptable para no seguir así. Y sé que debo pedir ayuda, contarlo sin que sea anónimamente, pero me resulta tan difícil abrirme y sobre todo, para contar algo así...
Después de todo, si llega el final ¿qué pasa?
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